Piscinas elevadas para tu hogar

15
Feb

Piscinas elevadas para tu hogar

Las piscinas elevadas son cada vez son más frecuentes, existiendo además una amplia variedad de materiales. Si estás pensando en colocar una piscina elevada en la terraza, jardín o patio, te damos algunos consejos.

¿Qué es una piscina elevada?
Una piscina elevada es una piscina que no está al ras de suelo, sino que se eleva al menos unos 50 centímetros sobre la superficie del terreno. Pueden ser piscinas prefabricadas o de obra y es importante que la base donde descansa la piscina este bien nivelada. Por lo tanto, es una alternativa para terrenos donde la excavación no es posible por falta de espacio, tipo de terreno y logística. Su instalación es más rápida que las piscinas tradicionales.

Ventajas de las piscinas elevadas
Las piscinas elevadas presentan una serie de ventajas frente a las piscinas de obra convencional, ventajas que hacen que sean muy pero que muy atractivas para cualquier usuario. Para empezar, estamos ante piscinas que no requieren excavación, por tanto, son más fáciles de construir o montar. Como resultado son piscinas mucho más económicas. Cabe destacar que la mayoría cuentan con kits prefabricados, por lo que la importancia del proceso reside únicamente en que el suelo esté completamente nivelado.

Adaptación al espacio
Este tipo de piscinas se adaptan sin problemas a cualquier espacio. Esto significa, que, aunque se cuente con un patio de dimensiones reducidas, siempre se va a encontrar una solución, ya sea con un material u otro. Así, las piscinas elevadas de cemento, por ejemplo, son especialmente interesantes para rincones difíciles, porque siempre se hacen a medida basándose en un diseño previo aceptado por el cliente.

Piscinas tubulares
Este tipo de piscinas elevadas están fabricadas con tubo de acero y PVC. Lo bueno es que cuentan con un amplio repertorio de formas y tamaños, pudiendo escoger desde modelos pequeños de unos 450 litros hasta modelos mucho más grandes con una capacidad de hasta 35.000 litros. Podemos decir también que se trata de piscinas con un montaje y desmontaje rápido, por lo que si no queremos que en invierno ocupe un espacio siempre se pueden guardar.

Piscinas de madera
Las piscinas elevadas de madera son estéticamente una opción muy recomendable; y es que este material siempre da muchísima calidez a los exteriores. Es cierto que son más caras que otras, como las tubulares, y que en cuanto a tamaño se refiere no hay tanta variedad, pero no podemos negar que visualmente cuentan con mayor impacto. Es importante saber que estas piscinas no sólo están hechas de madera, también tienen partes en PVC. Además tener en cuenta el tipo de madera que se usa, porque hay maderas más duras y resistentes que otras.

Piscinas de banda rígida o chapa de acero
Es otra de las opciones más interesantes, muy demandadas en la actualidad por su resultado estético. Cuenta también con variedad de tamaños. En cuanto a resistencia, no se puede olvidar que son piscinas compuestas por una pared de acero y perfilería de resina o metal, algo que las hace bastante resistentes.

Piscinas elevadas de cemento
Estas piscinas no son desmontables. Una vez construidas quedan en ese lugar. No obstante, cuenta con características que pueden llegar a convencernos. Para empezar, aunque es evidente que este tipo de piscinas requieren obra, al no tener que excavar en la tierra para hacer agujeros, se facilita el trabajo. Deben ir reforzadas para aislar la parte saliente que queda expuesta a las variaciones térmicas, aun así, podemos decir que en cuanto a piscinas elevadas se refiere, las de cemento son las más resistentes. Por último, recordemos que son piscinas que pueden adoptar las medidas que uno quiera sin problema alguno, adaptándose así a los lugares más complicados.

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